Con el calendario avanzando, la Copa Paceña sumó más cruces fuertes: Blooming en Santa Cruz y un duelo pesado en Cochabamba que atrae miradas. En esta etapa, todos comienzan a medir plantel, rotación y banca, porque el torneo exige piernas frescas.
La Copa Paceña tiene una cosa especial: mezcla presión deportiva con presión institucional. Porque no es solo ganar un partido; es sostener una campaña que puede darte prestigio, dinero y cupos internacionales, dependiendo del cierre.
Y se nota en la actitud: menos romanticismo, más colmillo. Los equipos grandes no quieren papelón, y los “no tan grandes” sienten que es su chance de hacer historia.
